Cuidados de la piel: hacerlo bien no es tan fácil

Dentro de poco empezaremos a cambiar radicalmente de atuendo, tomarán protagonismo las chaquetas, calzados cerrados, pañuelos y bufandas y otros elementos que nos hacen entrever que el otoño ya está aquí.
Es por eso que, cuando empieza el frío, también tenemos que empezar a cambiar ciertos hábitos para cuidar nuestra piel, no solo abrigándola.

Después del verano la piel se puede notar resentida, con poca hidratación, quizás en algunos casos con escamación, rojeces, exceso de pecas, granitos y otras afecciones. En muchos casos nos surgen preguntas y dudas como " ¿ Por qué después del verano, con lo que he cuidado mi piel, está tan reseca ? "  o... " De repente mi piel ha cambiado, qué he hecho mal ? " ...


Todas sabemos que los cambios bruscos de temperatura, tales como aires acondicionados o calefacciones, afectan a nuestra piel aunque en muchas ocasiones no muestre signos aparentes a corto plazo. También sabemos que las prisas y el estrés causan estragos en la piel, que es la primera en resentirse. Éstos y otros factores hacen que nuestra piel requiera de unos cuidados determinados que en la mayoría de ocasiones pasamos por alto. Hoy vamos a descubrir algunas claves para saber cuidar mejor nuestra piel y los errores que podemos estar cometiendo a la hora de cuidarla, y teniendo en cuenta que se acerca una estación bastante dura para la misma, es hora de ponerse las pilas para evitar dañarla más.

1: No elegir el producto adecuado.

Cuando se trata de reparar, hidratar o proteger, no vale cualquier producto. Hay que saber elegir bien según tu tipo de piel.



- Piel grasa: no contienen aceites pero sí siliconas (que, contrariamente a lo que se piensa, no son comedogénicas). Pueden contener talco o caolín, dos ingredientes que absorben la grasa y por tanto eliminan los brillos.

- Piel mixta: pueden contener agua, aceite mineral, propilenglicol y pequeñas cantidades de vaselina o lanolina.

- Piel seca: Contienen agua, aceite mineral, propilenglicol y mayores cantidades de lanolina o vaselina. Además, bajas concentraciones de aditivos que producen renovación, reconstrucción o relleno. Las más utilizadas son: colágeno, proteínas, elastinas, ácido hialurónico, escualeno, alfahidroxiácidos, vitaminas…


2 : El orden de los factores sí altera el producto

Crema, serum, aceite... ¿Sabes cuál aplicar primero? Para los dermatólogos, la clave está en utilizar primero las texturas más ligeras, ya que se absorben más rápido y no bloquean la asimilación de lo que se utilice después. De este modo, primero deben emplearse los productos basados en agua o alcohol y, después, los basados en siliconas, aceites o ingredientes más densos.


3 : Los pinceles que utilices deben estar limpios


Extremar la higiene es uno de los mejores consejos para evitar problemas en la piel. Pero eso también se aplica a las brochas que empleas para maquillarte: Hay que limpiarlas al menos una vez al mes con un producto adecuado. Esto minimizará el riesgo de alergia a la vez que alargas su vida de uso.

4: Las toallitas

Las toallitas desmaquillantes son muy útiles cuando tienes prisa y quieres evitar irte a dormir maquillada. Pero no deberías usarlas como desmaquillante habitual. Muchas contienen alcohol, que puede resecar la piel en exceso.

5: Tus productos huelen demasiado bien


Una causa relativamente frecuente de intolerancia a cosméticos es ser alérgico a alguno de los componentes. Entre ellos destacan las fragancias , que no solo se emplean en las colonias, sino en casi todos los cosméticos para dar una sensación agradable. Algunos componentes de las fragancias pueden causar reacción o sensibilidad. Si crees que éste puede ser tyu caso, deberías sustituir tus productos habituales por otros ''fragance-free''.


6 : Mucho alcohol 

Los productos basados en alcohol tienden a eliminar la barrera protectora natural de la piel, no se recomiendan ni para pieles sensibles o secas ni para personas con problemas de acné.


7: Limpiar el rostro sólo una vez

Es impresindible limpiar el rostro mañana y noche, además se recomienda usar agua tibia, ni fría ni caliente: Enjuagar la cara con agua fría para que así se cierren los poros no es más que un mito. Y si está demasiado caliente irritará la piel y podría causar la rotura de los capilares.

8: Adictas a la exfoliación


Una exfoliación a la semana (o puede que dos si tu piel es grasa) es más que suficiente para mantener tu piel en buenas condiciones. Es verdad que exfoliar la piel elimina las células muertas y la deja más suave pero si se hace con demasiada frecuencia puede ser dañino puesto que se debilitará la barrera de protección natural del cutis.


9: Protección solar sólo en verano

Cada vez que sales a la calle, estás expuesto al daño solar. Incluso en días nublados, más del 80% de los rayos solares dañinos pueden penetrar en la piel. ¿La solución? No salgas de casa sin haber aplicado una crema solar antes del maquillaje o una base con SPF alto.

10: Mala alimentación


Nuevos estudios sugieren que comer abundantes frutas y verduras puede llegar a retrasar el envejecimiento. Sin embargo, comer abundantes azúcares y carbohidratos refinados puede hacer que envejezca antes.

Quizá estés cometiendo alguno de estos errores que a veces pasamos por alto...si es así, toma nota de los 10 puntos para hacerlo bien.
Recuerda que el rostro es el espejo del alma, una buena imagen no solo te ayuda a sentirte bien contigo misma y con los demás, también refleja la salud de tu piel y tu organismo, además, ten en cuenta que no solo los cuidados de la piel se reflejarán en ella, tu humor aporta muchos beneficios y no hay nada mejor que sentirse bien cuando sabes que estás haciendo lo correcto.

Fuente ppal: Elle 
Imágenes: Google

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