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martes, 6 de diciembre de 2011

La moda Barroca o Rococó

La moda estilo barroco trae tras de sí mucho más de lo que podemos imaginar y no me refiero a arte en pintura que como ya sabemos es muy conocida sobretodo en España por algunos pintores como Velázquez y Goya, se trata de una heréncia mucho más grande y valiosa de lo que imaginamos.


La moda de la época barroca tiene por finalidad el adorno del cuerpo en su punto más extremo, el despilfarro, fantasía y teatralidad; en definitiva, el barroquismo.

Como fruto de estos objetivos, la silueta de la mujer adquiere un grandioso volumen sustentado en algunos casos por complejas estructuras que les impedían moverse con naturalidad. La superficialidad era, ante todo, el factor primario. 

Parte del cuadro " Las Meninas " de Velázquez

El espíritu esencial de la moda rococó femenina residía en la elegancia, refinamiento y la decoración sumado a elementos caprichosos y extravagantes. Estos aspectos son los que determinan una gran variedad de estilos que durante una larga etapa, sólo se preocupaban de armar a la mujer dejando su cuerpo natural prácticamente a la imaginación.

Cuello estilo barroco

En el siglo XVIII empiezan a surgir, por tanto, dos creaciones fundamentales como el robe volante, o vestido volante, que se caracteriza por el uso del corpiño y grandes pliegues que fluían desde los hombros hasta el suelo sobre una falta redonda.
Después del vestido volante, el otro atuendo femenino típico del rococó era el llamado vestido a la francesa ( robe à la française), que fue el estilo persistente hasta la Revolución Francesa, hecho que provocó grandes repercusiones también en la vestimenta.

Parte de la película Maria Antonieta

 Los elementos básicos de este atuendo fueron un vestido con falda y sobrefalda y un peto triangular que cubría el pecho y el estómago bajo la abertura frontal del vestido. Eran prendas que se llevaban encima del corsé y guardainfantes, las estructuras encargadas de formar las siluetas. A mediados del siglo XVIII, edad de oro del rococó, la amante de Luis XVI, madame de Pompadour, apareció en numerosos retratos llevando distinguidos vestidos confeccionados con tejidos de seda de la mejor calidad. En los retratos de la época se muestra a la perfección los ideales del estilo barroco y como las mujeres de altos cargos eran las auténticas modelos que mostraban las modas.

madame de Pompadour

En el siglo XVII  Francia toma el relevo de la moda hasta prácticamente nuestros días. El exagerado cuello evoluciona hasta que cae por delante y por detrás dándole formas distintas, cuando eran cuadrados se les dio el nombre de valonas. En la corte de Luis XIV (1643-1715) se impone el traje a la francesa un conjunto masculino formado por tres piezas: calzón, chaqueta (antecesor del chaleco), y casaca. Este atuendo marcará la vestimenta aristocrática europea durante un siglo. El traje masculino resulta más extravagante y vistoso que el femenino.

Maria Antonieta
  En el siglo XVIII con la muerte de Luis XIV y coronación de Luis XV en 1715, floreció un estilo elegante y muy sofisticado llamado Rococó. La Revolución francesa, 1789, produjo un cambio en la estética de la moda, y en el material usado: cambio de la seda al algodón. En España la influencia francesa dio lugar, por efecto de rechazo, a un vestido con aire castizo, inmortalizado por Goya en sus cuadros: se trata del vestido de maja o goyesca, uno de los más favorecedores de todos los tiempos. Se trata de un traje compuesto de basquiña que llegaba a los tobillos, era de colores alegres y se adornaba con madroños de seda negros o con franjas horizontales de un color que hiciera contraste, el busto lo cubría un jubón negro o de una tonalidad que lo complementara y el pelo lo cubría una redecilla que lo retiraba de la cara, pero permitía que se viera.