La revolución de la moda masculina

Una de las cosas que más nos atrae de la moda es su gran capacidad para transformarse. 
Hasta ahora, esto era cierto para la moda femenina, sin embargo la masculina evolucionaba a ritmos más lentos.
1975. Giorgio Armani funda su empresa y
revoluciona la moda masculina con
su chaqueta desestructurada.
1976. David Bowie, el Duque Blanco, y sus
trajes estilizados influyeron a toda su generación.
 Hoy la moda para hombre también experimenta cambios radicales. Pese a la actual situación económica, no sólo han subido las ventas, sino que la forma de vestir, tanto en jóvenes como en hombres más maduros, capta ahora la atención de los medios. la moda masculina es un hervidero de experimentación donde convergen diseñadores promesa, iconos de estilo, blogueros influyentes, revistas de moda, y , ahora, las mejores y más innovadoras store concepts.
1984. Yohji Yamamamoto presenta su
primera colección para hombre.
Sus diseños de vanguardia no
han perdido actualidad.
1987. La película Wall Street de Oliver Stone
define el look impecable de los trajes c
on hombreras de medidados de los años 80.
 Otra razón de su creciente popularidad está en el gran interés que despierta la moda en general, y los hombres no han dudado en seguir los pasos de sus compañeras y adentrarse en las tiendas. Por otra parte, hoy ya no rigen los estereotipos de género de hace 20 años y los hombres que emplean tiempo y dinero en vestirse y cuidarse ya no son tildados de rídiculos o vanidosos, sino vistos como atractivos y elegantes.

1991. Nirvana lanza Nevermmind y pone de
moda la estética grunge con camisas
de cuadros y vaqueros rotos.

1992. Mark Wahlberg aparece en calzoncillos
para una campaña de Calvin Klein
que cambió el concepto
de la ropa interior masculina.
Así surgió, por ejemplo, la llamada tendencia tailoring, inspirada en los elegantes trajes de sastrería. De hecho, el gurú de la moda Tom Ford debutó con una colección de mujer sino con una elegantísima colección para hombre que contribuiría a crear un estilo versátil con gran proyección.

1995. Raf Simons presenta su primera
colección para hombres, convulsionando
la industria con sus experimentales diseños
basados en las conradicciones del mundo adolescente.
2000. Heidi Slimane debuta con Dior Homme
llevando su estilo rompedor y radical,
skinny jeans incluidos, al segmento del lujo.
Sin embargo, el cambio más inesperado no proviene de la pasarela sino de la forma en que los hombres trabajan y se comunican. Antes de que internet lo cambiara todo, la mayoría de los hombres solía limitarse a tener una coleccion de trajes de oficina, bonitos pero monótonos, que llevar entre semana. A medida que aumentan los trabajos freelance o las oficinas dejan de aplicar códigos estrictos en el vestir, se impone un nuevo estilo elegante pero llevable.

2001. Christopher Bailey es nombrado nuevo director
creativo de Burberry.
La gabardina no tarda en volver al armario masculino.

2005. Scott Schuman crea The Sartorialist,
el blog donde capta estilismos inspiradores de la calle.
Con el otoño a punto de llegar, pronto necesitarán prendas como un impecable jersey marinero de cuello redondo dejando asomar la camisa. También recurrirán a las incombustibles camisas a cuadros y las infalibles sudaderas gris perla. En cuestión de pantalones, se llevarán tanto los chinos como los vaqueros estrechos, ambos doblados a la altura del tobillo.

2007. Mad Men se estrena en EE.UU,
y pone de moda, en pleno siglo XXI,
los elegantes trajes de los años 60.
2011. Debutan dos nuevas promesas
de la moda masculina: Nicola Formichetti
para Mugler y Kin Jones para Louis Vuitton.
 Cuando empiece el frío, las americanas veraniegas, ligeras y sin forro darán paso a sus equivalentes en lana de tweed con cuello vuelto, o impermeables de estilo marinero.
Y, para andar, unas sencillas depotivas o unos brogues o zapatos oxford.

Pero eso ya es otra historia...


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